Hace dos semanas que comenzamos la campaña 'Mejor Sin Plásticos' y desde entonces no hemos parado de contar qué sucede con los plásticos que llegan a los océanos y cómo se están incluso incorporando a la cadena trófica en los pescados y mariscos. Es una suerte de venganza de la naturaleza por devolvernos lo que ella no es capaz de digerir.

Y han sido muchas las personas que se han sumado a esta ola de pedir una sociedad #MejorSinPlásticos.

https://www.youtube.com/watch?v=H_dxgYDtFqY

En 20 puntos de la geografía española, tanto de costa como de interior, mas de 350 personas han participado en las limpiezas que Greenpeace ha organizado y a las que se han sumado más organizaciones.

En total se han limpiado 12.000 metros de playas, riberas y pantanos. ¿El resultado? Un cóctel plástico que no deja a nadie indiferente. Casi 400 bolsas, con aproximadamente 20.000 litros de basura. En su interior, un "tesoro" compuesto por:

- 455 bastoncillos de los oídos (¡no se tiran por el WC, por favor!)
- 860 bolsas de plástico
- 756 botellas de plástico
- 972 colillas de cigarrillos (sí, también son de plástico)
- 527 pajitas y cubiertos de plástico
- 710 envoltorios (bolsas de patatas, de helados, galletas etc..)
- 510 envases de plástico
- 729 latas de bebidas
- 166 mecheros
- 1222 tapones de botellas
- 800 hilos, cuerdas y trozos de redes
- 1395 trozos de plástico

Entre las curiosidades, un casco de obra, tapacubos, un bozal, neumáticos, pelotas y unas cuantas chanclas huérfanas.

Y todo esto teniendo en cuenta que en verano es cuando más se afanan los servicios de limpieza en que las playas y zonas de recreo estén limpias. De hecho, la mayoría de los participantes de sorprendían de que pese a acudir a una playa, aparentemente limpia, finalmente se llenaban varias bolsas de basura.

 

Los servicios de limpieza llegan a limpiar “lo gordo”, lo que más se ve, como botellas, bolsas etc. Pero no miran cuidadosamente la arena para encontrar esos tapones, pajitas o bastoncillos, colillas y trozos de plástico. Ni miran entre la maleza. Es una limpieza cosmética.

Sin embargo ahí están, y ahí se quedarán degradándose y contaminando el lugar donde estén por décadas o cientos de años. O los arrastrará la lluvia, el viento o una ola y llegarán al mar. Y de ahí a otra playa, al fondo marino o flotando sin más.

Vivimos en una sociedad inundada por el plástico, y es evidente que se deben tomar medidas urgentes para frenar esta marea de plásticos que quedan en el medio ambiente y llegan a los océanos. Las medidas actuales no son suficientes y la previsión es que el consumo de plástico siga aumentando como lo lleva haciendo de forma vertiginosa en las últimas décadas.

Debemos empezar actuando desde nuestros propios actos cotidianos. Cada gesto cuenta.

Pero también hay que tomar acción política, optar por nuevas formas de gestionar los residuos, como los sistemas de retorno de envases, y limitar la producción de plásticos en productos cotidianos y con alternativas evidentes como por ejemplo las bolsas de plástico o las microesferas de los productos cosméticos.nUna economía circular en la que cada producto pueda ser reciclado y/o reutilizado al 100%.

Más de 60.000 personas ya se han sumado a nuestra petición por unos océanos libres de plásticos. ¿Te unes?