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Greenpeace denuncia que la Comunidad Valenciana ha destruido la mitad de sus primeros 500 metros de costa

Comunicado de prensa - agosto 8, 2013
*Alicante, con el 58,9% de su franja de los 500 metros ocupada, es la segunda provincia de España con menos suelo natural

*Las tres provincias de la Comunidad Valenciana están entre las seis de todo el Estado que más han ocupado su costa

*En 2030 solo el 27% del litoral valenciano estaría sin urbanizar

Greenpeace ha presentado en rueda de prensa, la decimotercera edición del informe Destrucción a toda costa 2013 en el que por primera vez y mediante el uso de imágenes de satélite se analiza, municipio por municipio, la situación de los primeros 500 metros de costa de la Comunidad Valenciana, donde la mitad de esta franja está ya destruida.

De entre sus 63 municipios litorales, Greenpeace señala cuáles han sucumbido más a la burbuja inmobiliaria pero también qué municipios tienen una costa más protegida. Además el informe muestra las tendencias futuras de ocupación del suelo litoral para el año 2030, que en esta comunidad alcanzaría el 72%. Greenpeace concluye que la ocupación de la primera línea de costa ha sido masiva y que este proceso se verá reforzado por la nueva Ley de Costas, que supone una nueva herramienta para seguir urbanizando el litoral.

“Los datos de nuestro informe muestran una costa inundada de ladrillo. Sirven para reflexionar sobre lo que ha sucedido y decidir qué tipo de gestión del litoral queremos en el futuro. Ahora, los alcaldes y alcaldesas tienen en su mano la protección del litoral y el desarrollo económico sostenible de sus municipios”, ha declarado María José Caballero, directora de Campañas de Greenpeace.

Los cinco municipios más destruidos de la Comunidad Valenciana
Greenpeace ha identificado los 25 peores municipios del Estado (1) a partir de distintas variables analizadas. Entre ellas, la mayor superficie absoluta artificial, la mayor superficie artificial en la franja de los primeros 500 metros respecto a la total del municipio, los municipios que más rápido han crecido y los que antes dejarían de tener suelo natural. Ocho de los 25 municipios del Estado más destruidos se encuentran en la Comunidad Valenciana:  Calp (Alicante), Cullera (Valencia), Oliva (Valencia), Orpesa (Castellón), Pilar de la Horadada (Alicante), Sagunt (Valencia), Torrevieja (Alicante) y Vinaròs (Castellón). De estos, Calp, Oliva y Orpesa, están entre los 10 peores de todo el Estado.

Calp, representa la continuación del núcleo de Benidorm, con edificaciones verticales de gran altura con un gran impacto paisajístico y además grandes urbanizaciones dispersas, con ocupación de salinas, marismas y zonas de gran valor ecológico. Las construcciones, además de las zonas ambientales de gran valor, han ocupado zonas de interés arqueológico, lo que provoca un gran desorden urbano. Estos impactos son muy recientes. El 70% de su primera franja está ocupada y el incremento anual de la superficie es de casi un 0,5% anual.

Por su parte, Oliva es el municipio que más ha aumentado su superficie artificial desde 1987 y ha multiplicado casi por siete el número de ocupaciones en la primera línea. El 50% de la franja de los primeros 500 metros ya está ocupada. A pesar de estos preocupantes datos, Oliva ha sido indultado por el Gobierno en la nueva Ley de Costas, por la que se amnistía las ilegalidades urbanísticas. Representa el mismo tipo de costa y de ecosistema que municipios cercanos como Cullera, Guardamar de la Safor, Daimús o Gandia, con lo cual es posible e incluso previsible que estos otros municipios también pidan su amnistía para ocupar su franja de los primeros 500 metros.

Y por último, en Orpesa la construcción ha sido imparable durante los años de burbuja inmobiliaria. Presenta uno de los porcentajes más elevados de incremento anual de superficie artificial, de casi un 2%. En este municipio es donde se ha construido y se está construyendo Marina D´Or, una mega urbanización que ocupa la zona de servidumbre de protección en su totalidad. En el año 2020, de seguir las tendencias actuales, ya estaría construido el 92% de su franja litoral, con unos valores similares a los de Marbella en la actualidad.     

Las cifras de la desprotección
Para entender la magnitud de la destrucción basta con señalar que la franja de los primeros 500 metros de costa representa tan solo 0,55% de la superficie de suelo del Estado. Pero en la Comunidad Valenciana esa franja de los primeros 500 metros representa el 0,95% respecto al total de la comunidad. Con el 51% de porcentaje de superficie artificial ocupa el primer puesto de todo el Estado con menos costa natural. Y por provincias, la primera es Alicante con un porcentaje de superficie ocupada respecto a la existente en la franja de 500 metros de 58,9%. Es la segunda región de España con menos suelo natural. Además, Valencia tiene ocupado un 46,4% y Castellón el 39,7%. Las tres están dentro de las seis provincias que más han ocupado esta franja.

A escala municipal, Oliva (Valencia), El Poble Nou de Benitatxell (Alicante), Borriana (Castellón), Alcalá de Xivert (Castellón) y Cullera (Valencia) son los cinco municipios de la valencianos que más rápido han destruido su patrimonio natural durante los años de burbuja inmobiliaria.

Por otro lado, los municipios más urbanizados son, según el valor del porcentaje de superficie construida en los primeros 500 metros de costa: Benissa (Alicante) y Finestrat (Alicante) con el 100% de la franja de los 500 metros urbanizados, La Pobla de Farnals (Valencia) con el 96%, Benicàssim (Castellón) con el 92% y Pilar de la Horadada (Alicante) con el 83%.

La costa más protegida
Greenpeace señala positivamente municipios como Albalat del Sorells (Valencia) o Cabanes (Castellón) que son parte de los seis municipios (2) de la Comunidad Valenciana con apenas un 3,2% de ocupación en la franja de los 500 metros. Se encuentran también entre los 155 municipios que han construído menos en su primera línea de costa. Frente a aquellos municipios que han destruido el litoral, otros han optado por proteger una parte importante de su costa. Sin embargo, muchos municipios ven en la protección ambiental un escollo económico y promueven activamente la desclasificación de los espacios protegidos. Cabanes (Castellón) con el 78%, L’Alfàs del Pi (Alicante) con el 76%, Sueca (Valencia) con el 74%, Peñíscola (Castellón) con el 44% y Valencia con el 41% son los municipios con mayor protección efectiva bajo normativa de parques protegidos, al menos sobre el papel.

Cambio climático
La construcción de urbanizaciones e infraestructuras en la costa aumenta exponencialmente el riesgo por efecto del cambio climático y mayor exposición a inundaciones o a torrentes. La conservación del estado natural de la franja de los primeros 500 metros es esencial, ya que actúa como barrera de protección.    

Previsiones para 2030    
Aunque muchos municipios ya tienen urbanizado más del 90% de su costa, otros todavía disponen buena parte sin urbanizar. La nueva Ley de Costas permite que se reduzca la protección de 100 a 20 metros en determinados tramos lo que significa que si se sigue construyendo en estas zonas, la costa mediterránea sufrirá un colapso total en 124 años. En este periodo de tiempo, la franja de los primeros 500 metros estaría construida y en 158 años la del primer kilómetro. Si se mantiene la tendencia de construcción del periodo 1987- 2005, el incremento anual de ocupación sería del 0,85% (0,50 hectáreas al día en la franja de los 500 metros). Por lo tanto, la superficie ocupada en 2030 alcanzaría el 72%.

“A pesar del parón absoluto de la construcción a partir de 2008, la principal amenaza actual es la cantidad de suelo declarada como urbanizable aunque no urbanizada o los nuevos impulsos del sector turístico residencial. Además, con la excusa de la crisis económica y debido a los recortes, existe el riesgo de que cualquier proyecto de construcción pueda ser aprobado por unos controles más laxos o inexistentes. Ya lo hemos visto con la nueva Ley de Costas”, ha declarado Pilar Marcos, responsable de la campaña de Costas.
La nueva Ley de Costas, lejos de fortalecer la protección del litoral, permite nuevas formas de explotación. La costa, que en la anterior ley se contemplaba como un recurso natural finito, se transforma en este nuevo texto en una superficie de desarrollo económico. Sin embargo, todavía existe una oportunidad si, concello a concello, se empiezan a tomar medidas.

Greenpeace propone las siguientes medidas: los municipios deben declararse insumisos en la aplicación de la nueva Ley de Costas y la UE debe parar esta nueva Ley, los planes urbanísticos municipales deben ser revisados para no permitir más construcciones, los parques naturales deben ser respetados, no de debe construir en zonas de riesgo por cambio climático y además se debe promover una fiscalidad verde para favorecer a los municipios mejor conservados. La participación ambiental debe ser fundamental en todos estos procesos.


Notas
(1) Una breve explicación de las causas y el desarrollo urbanístico e industrial de estos municipios se puede encontrar en este documento. 

(2) Municipios menos urbanizados (en la lista de los 155 municipios menos construidos del Estado):  
Albalat dels Sorells (Valencia)
Cabanes (Castelló)
Foios (Valencia)
Massamagrell (Valencia)
Meliana (Valencia)
Torreblanca (Castelló)

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