Cierto es que con más de cientos de incendios en un mismo día cuesta creer que no haya detrás una trama mafiosa. Este es uno de los principales argumentos que siguen circulando tras la oleada incendiaria que en octubre asoló miles de hectáreas en Galicia. La misma fiscalía de medioambiente afirma que no se ha encontrado un nexo que pruebe que existe esa trama.


Entonces, ¿qué ha pasado?
Lamentablemente, no es un año excepcional. Cada año en Galicia y en otras provincias del noroeste del territorio (Comunidades Autónomas de Asturias, Cantabria, Galicia; País Vasco y las provincias de León y Zamora), ocurren miles de incendios forestales. Según las estadísticas definitivas del MAPAMA, solo Galicia acumula el 42% del total de los incendios ocurridos en el país.

Recordamos años terribles en materias de incendios forestales como el 2006 en el que en Galicia hubo 2.253 incendios con casi 84.000 hectáreas arrasadas. O en el peor del decenio, 2012 con 3.794 incendios en tierras gallegas. Tan sólo en un día hubo 98 incendios. En otras comunidades como Asturias, hasta 113 incendios en el mismo día. Tras la oleada incendiaria de ese agosto 2006 en Galicia Greenpeace publicó un informe titulado “Las tramas políticas de fuego” donde quedaba claro que este argumento era falso.

Ninguno de los dos años se demostró ninguna trama. Este año, la fiscalía de Medio Ambiente en Galicia también lo ha descartado y como decíamos en nuestro anterior post, este debate nos alejan de los verdaderos debates y soluciones para un problema ambiental que se ha convertido en una emergencia para la población.

¿Cuáles son las causas de estos incendios?
No entramos a valorar los incendios de este año porque, como decía, no es algo excepcional y las investigaciones siguen su curso, cautela antes de lanzar mensajes erróneos y falsos.

En 2007, desde Greenpeace nos hacíamos esa misma pregunta. ¿Cuál es el perfil del incendiario? En el que establecíamos 8 perfiles de personas que estarían de tras de los incendios. Informe 2007. Los perfiles con más responsabilidad en los incendios eran de aquellas personas que utilizan el fuego para:
- la quema de rastrojos.
- la quema para ampliar zona de pasto de ganado
- la quema para ampliar zonas de caza

Por supuesto también pero en porcentajes mucho más bajos incendios por accidentes, piromanía, conflicto social, etc.

Posteriormente, celebramos la creación la Fiscalía de Medio Ambiente en 2007. Recientemente ha publicado su Memoria 2017 en el que habla de 5 perfiles, no muy lejanos de lo que ya apuntábamos desde Greenpeace, en el que el mayor incendiario es aquella persona que busca el beneficio en el fuego.

¿Y cuál es el beneficio del uso del fuego?
Para entender porqué “Galicia arde” y qué intereses hay detrás, vamos a mirar las estadísticas definitivas de 2012, el peor de los últimos 10 años.

En Galicia, según las investigaciones, los incendios ocurridos en 2012 fueron:

76,54% intencionados
8,12% accidentes o negligencias.
2,29% por rayo
2,48% por reproducción
y un 10,57% de causa desconocida

Como vemos, hay un porcentaje altísimo de incendio intencionado, es aquí cuando surge la solución “rápida” de terrorismo ambiental. Sin embargo, si vamos a la información publicada confirmamos que las motivaciones están muy alejadas al terrorismo o a la mafia sino al uso cultural del fuego.

 

Por tanto, los incendios no tienen relación con ramas políticas, terrorismo forestal o incendiario, intereses políticos, etc, sino con el uso del fuego que culturalmente se ha usado como herramienta para gestionar los ecosistemas. En Galicia el uso del fuego es muy común incluso en épocas en las que no derivarían darse quemas. De hecho, todas las quemas deben autorizarse y si se conceden tienen que contar con personal experto. Sin embargo, se quema. Además como dato importante, el 83,50% de los incendios en Galicia se han dado en propiedades particulares.

Si se ha hecho siempre ¿Por qué ahora los incendios son tan peligrosos?
Los incendios son algo complejo de explicar, no hay una solución única. Lo primero como apuntamos es la cultura del fuego, que además se suma a problemas estructurales de un monte en el que no hay gestión, con un abandono de la población y paradójicamente con una respuesta más eficaz de extinción que tiene como resultado la continuidad de combustible: alimento para el fuego. Un fuego cada vez más virulento en un contexto de cambio climático.

Montes vulnerables por la falta de lluvias, olas de calor que no se tienen en cuenta en un modelo de planificación obsoleto. Es lo que se denomina la “Regla del 30”:
-temperatura por encima de los 30ºC
-humedad relativa por debajo del 30%
-viento superior a 30Km/h
En estas condiciones el incendio se hace ingobernable llegando a superar los esfuerzos de los equipos de extinción.

Si además añadimos un urbanismo desordenado con urbanizaciones, viviendas y campings en el medio del monte, ya lo tenemos todo para que se de una oleada de incendios cercanos a núcleos de población. Por ello, dejemos de hablar de terrorismo incendiario y abramos el abanico a las distintas soluciones necesarias de acometer.